Las posibilidades de que un adolecente siga hacia delante cargando con una trayectoria de vida conflictiva son relativamente efectivas. Es evidente, que luego de un patrón de maltrato en el hogar y una estructura de vida “alocada” el adolecente tenga problemas al momento de adaptarse a un estilo de vida repleto de normas y un ambiente estructurado en su totalidad. Pues, es difícil pero más arduo se vuelve cuando los hogares no cumplen con su responsabilidad para con los menores.
¿Será igual de efectivo un hogar de rehabilitación público que uno privado? ¿Se conoce de veras la estructura de un hogar público? Quién sabe ¡qué cosas! se dan al interior de esas cuatro paredes. Este precisamente es el conflicto lamentable, cuando en muchos casos en vez de ser un hogar de bendición y nuevos horizontes para estos menores, se vuelven su peor maldición. Jóvenes removidos de su residencia biológica por maltrato o porque son hijos de personas adictas a sustancias controladas o porque simplemente tienen un comportamiento agresivo, luego son reclutados a un hogar donde serán maltratados emocionalmente y hasta abusados sexualmente.
Entonces, ¿qué pueden esperar estos menores de la vida? Dolor, tristeza y resignación. Estos fueron algunos de los casos que estudié durante el reportaje “La verdadera estructura en los hogares de rehabilitación para menores”. Aunque, el hogar de rehabilitación de investigación era uno privado, la mayoría de estas chicas había pasado por experiencias de vivir en hogares de rehabilitación públicos. En la tabla de datos relevantes de cinco participantes de este tipo de programación, se muestra las razones de su ingreso al hogar y algunas de sus expresiones. La mayoría de las menores eran víctimas de maltrato y habían sido removidas por el Departamento de la Familia. Mientras otras tenían un mal comportamiento y algún problema de agresividad a la “quinta potencia”. Sin embargo, sus expresiones sobre el hogar de rehabilitación eran muy positivas. De hecho, sus palabras fueron de agradecimiento al hogar por todo lo que aprenden a diario y porque cada día están más enfocadas en lo que desean para sus vidas. Bueno, pensándolo bien es un hogar privado.
¿Los hogares de
rehabilitación públicos llevan a sus participantes a Disney? ¿Tendrán estas adolecentes
ropa “Abercrombie” en su percha? ¿Tendrán facilidades de lujo y ambiente
higiénico apropiado? ¿Comerán seis veces al día estas niñas en un hogar
público? Bueno, estas fueron algunas de las referencias que tenía éste hogar de
rehabilitación privado, que no tan solo dudo mucho que los hogares públicos
provean este tipo de servicio, sino más bien que pienso que no hay fondos
suficientes para ello. Es indiscutible que este hogar tiene unas facilidades y
una programación tremenda para las menores, como lo pudieron apreciar en la
galería de fotos y en el reportaje. Ojalá todos los hogares fueran así, ojalá
todos cumplieran con sus objetivos y realmente lograran una rehabilitación en
estos jóvenes y ojalá no saquen más menores de sus hogares para llevarlos de “guata
mala” a “guata peor”.
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